4/10/08

El complicado mundo de las relaciones interpersonales



Una pregunta que siempre sale durante esas largas charlas prebolicheras, en donde más de uno anda un poco entonado, es si la amistad entre hombres y mujeres existe. Tema complicado por donde se lo vea y que es causa de las más acaloradas discusiones. No se olviden que estamos hablando de dos sexos con necesidades muy diferentes y que hablan en frecuencias por momentos incompatibles. Además que la gente se ofende y después las chicas te dicen “ah, entonces si no somos amigos… ¿te la pasas mirándome las gomas?”. ¡No es así loco! ¡Nada que ver! (y si fuera cierto niéguenlo igual).

A mi manera de ver el asunto, lo que se dice amistad amistad entre ambos sexos, es casi un imposible. Con ellas podes llevarte bien, tener buena onda, ser compañero y no tenerles ganas…pero hay un montón de factores que juegan de por medio que hacen que sea imposible que la relación sea un flujo constante. Mis amigos van a ser siempre mis amigos. A lo sumo perderé contacto y no tendré más una relación. Una amiga puede pasar a ser una ex amiga, o algo más. Siempre va a existir la posibilidad de cambio porque por más amigo que seas, ellas no dejan de ser mujeres y nosotros no dejamos de ser hombres (y tómense esto en el sentido que quieran). Es muy factible que a mitad de camino se confundan los tantos o que alguno quiera asumir un compromiso más profundo (y ahí es cuando vienen las lágrimas de cocodrilo, los “¿entonces no me querés?” y todas esas situaciones incómodas que uno preferiría poder evitar).

Una relación en donde tenés que estar cuidando los límites y manteniéndolos claros para evitar problemas no se si califica 100% como amistad (tal vez si un 80). Yo con mis amigotes me puedo relajar y actuar libremente sabiendo que nunca va a haber actividad del cinturón para abajo (a menos que fuera una loca que por las noches se transforma y pasa a llamarse Carla).

Con una mujer es complicadísimo, porque se pone a llorar por algo y la ves medio débil, vulnerable y sola…y te sale el guardabosques de adentro que quiere cuidarla, tratarla bien y cagar a piñas al troglodita carilindo del novio que le dijo que estaba medio gorda. Los impulsos siempre existen. La cabeza te va a decir “hasta acá llegamos” y la naturaleza te va a decir “solo unas yardas más negro” (y esto no lo digo yo, lo dicen años de evolución).

Y si el raciocinio tiene que estar aplacando los instintos básicos, no se si estamos frente a una amistad propiamente dicha. (Con los amigos no tenés que estar cuidándote o haciendo un esfuerzo mental para no pasarte de la raya…dejando de lado todo doble sentido).

Además hay cosas de las que hablo con mis amigos que por una cuestión de respeto y caballerosidad ni se me ocurre mencionar delante de una dama (y por favor, no me pidan ejemplos…podría ser algo sumamente desagradable).

Lo que me lleva a decir que si hay una bóveda para guardar todos los comentarios verdes estamos frente a un nuevo obstáculo: ¿no se supone que con un amigo no hay reservas o filtros y que te podes expresar con total libertad? (Obviamente que esto es un tanto relativo. Prueben decirle a un amigo que le tienen ganas a su hermana a ver que pasa)

Y no sean mentirosos. Los celos siempre aparecen. ¿O me van a decir que cuando van a un boliche con una amiga y hay un vago que le está chequeando las amígdalas con la lengua no se te mueve ni un pelo? Eso no se lo aguanta ni Rambo.


No digo que no exista. Conozco algunos casos donde se da. Supongo que en general lo que pasa es que funciona a modo de regla geométrica: de a segmentos. Por un tiempo sos amigo, por otro te peleas. Por un tiempo sos amigo, por otro sentís algo más…y así vas construyendo de ladrillo en ladrillo la complicada relación (cruzando los dedos continuamente para que no se caiga toda la construcción por haber encontrado elementos demasiado incompatibles). Vamos a poder querernos y andar por muchos caminos juntos…pero… ¿“amigos”? ¿No será pedir demasiado?

Conclusión: lo más posible es que en la relación se experimente un flujo constante entre amor y odio similar a lo que sería una montaña rusa emocional. Tengan siempre la bolsa a mano por si se marean y necesitan aire.

Y si no están muy de acuerdo con todo lo que dije piensen en esto:

1-¿alguna vez se preguntaron qué pasaría si su amiga fuera su novia o se imaginaron que le partían la boca? Si les pasó por lo menos una vez, entonces dense cuenta que algo raro hay en todo el asunto…porque con mis amigos barbudos no me hago eso tipo de planteos.

2-todas las veces que les hicieron una confesión de amor acompañada de un “¿no te habías dado cuenta?” (Producto de su cara de estar calculando E=mc2 o de la salivación que sale de su boca al pensar en la infinidad de nuevas posibilidades)

Por último, y solo a manera de ilustrar lo dicho imagínense la relación como si fuera un Mc Donald’s (mujeres, no me tilden de insensible): pueden conformarse con el combo simple, pero en una de esas, si tienen una moneda de más terminan agrandando el combo por 50 centavos.

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